Aunque aún no han remitido del todo las consecuencias del temporal causado por la borrasca Filomena en varias regiones españolas, toca hacer un balance de lo que se ha hecho y de lo que se puede hacer mejor en próximas inclemencias meteorológicas. Para ello conectamos con Pablo Sáez, director gerente de ACEX, la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras.

«El efecto multiplicador de estas nevadas se ha producido en Madrid, porque nadie pensaba que pudiera caer cantidad tan importante de nieve, incluso tras los avisos de los servicios de meteorología», explica Sáez. El director de ACEX matiza que los meteorólogos sí han contribuido a mejorar las actuaciones previas de los encargados de velar por el buen funcionamiento de las infraestructuras, pero en el caso de la nevada en Madrid se advirtió de un espesor «en torno a los 20 centímetros, que es muchísimo en una ciudad tan grande, y al final fueron más de 50». Por ese exceso impensable, señala que «no hubo imprevisión en absoluto» y que tanto las autoridades nacionales como las autonómicas y municipales aplicaron los protocolos de viabilidad invernal necesarios.

Leer la noticia completa en El Mundo, 13/01/2021, por Fernando Llamas