Más de 650 calles en todos los distritos, 51 millones de euros de presupuesto, 1.600 puestos de trabajo directos e indirectos y al menos cinco meses de obras. Así será «la mayor operación asfalto de la historia», en palabras de la delegada de Obras del Ayuntamiento de Madrid, Paloma García Romera, a la que se ha enfrentado la capital.

Una operación que este martes presentó la edil popular durante su visita a la calle Marcelo Usera, una de las afectadas, pero que lleva en funcionamiento desde mediados del mes de abril cuando la corporación ya actuó sobre el asfaltado de la calle Princesa o el Paseo del Prado. Dos vías icónicas de la ciudad a las que se sumarán otras 657 en los 21 distritos que conforman Madrid y que servirá como impulso para «reactivar la economía», destacó García Romero, tras la crisis del coronavirus.

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