• Lantania, la firma nacida a partir de los negocios de la constructora, busca crecer en el negocio del agua y potenciar su expansión exterior

La idea era hacer una venta rápida y beneficiosa. Pero, después de varios meses, solo se presentaron dos ofertas formales. Y no cumplían las expectativas. Fue entonces cuando Federico Ávila y otros tres directivos de Isolux decidieron dar un paso al frente. Presentaron su propia propuesta y se hicieron con algunos negocios de la constructora en quiebra. Ávila se puso al frente del nuevo proyecto, Lantania. Una compañía que cumple ahora un año con apetito de nuevos negocios. «Esperamos anunciar nuevas adquisiciones en breve», explica Ávila.

¿A qué precio se cerró la adquisición de los negocios de Isolux?
No me gusta hablar de estas cosas, porque realmente es difícil cifrar la operación. Además, nuestro proyecto no se parece en nada a Isolux, que llegó a ser un gigante con 12.000 empleados. Si atiendes al desembolso de caja, este fue de 26 millones de euros.

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