«Tenemos una gran red de carreteras, carreteras regionales que cualquiera ve que son mejores que las asturianas o las castellanas, pero hay cuestiones históricas que no se han solucionado y lo que pretendemos es empezar a hacerlo», ha manifestado en declaraciones recientes el Consejero de Fomento del Gobierno de Cantabria, Roberto Media.

Con esta filosofía, su departamento pretende empezar a dar pasos para ejecutar grandes proyectos de vialidad, buena parte de ellos incluidos ya en los planes de anteriores Ejecutivos, que, por su excesivo presupuesto, se retrasaron o, directamente, quedaron arrumbados por no tener categoría de urgentes.

El Gobierno cántabro ha anunciado que destinará más de 120 millones de euros a grandes proyectos durante esta legislatura. Algunos, como la carretera Mogro-Mar, la variante de Sarón, el enlace entre Liaño y Morero o la carretera de Pisueña, podrían estar concluidos antes de que consume sus cuatro años de mandato; todos aspiran a estar en ejecución en ese plazo, y algunos más se conformarán con allanar todo el trabajo previo al inicio de las obras.

Sigue leyendo la información de El Diario Montañés *José Ahumada